El autor, Zhang Jun, fue asesor del comité sindical de Aoliwei (Yantai) Electronics Co., Ltd.
77. Sin formación de la federación superior, Zhang Jun prepara materiales para los activistas
Tras la conversación de aquella mañana con la Federación de Sindicatos del Distrito de Fushan, Zhang Jun concluyó que no era realista esperar su apoyo activo al sindicato de Aoliwei. Para consolidarse, el sindicato tendría que aprender a trabajar de forma independiente. Compartió esta valoración con todos los miembros del comité sindical y debatieron los siguientes pasos.
Zhang Jun fijó dos prioridades. Puesto que la federación del distrito se había negado a formar a los responsables del sindicato de Aoliwei, prepararía materiales y organizaría el estudio autónomo de sus activistas. También continuaría preparando los procedimientos de arbitraje laboral de las seis representantes de las trabajadoras que habían sido despedidas.
Durante algo más de dos semanas, Zhang Jun elaboró un manual de trabajo sindical. Incluía las principales normas laborales, explicaciones de las disposiciones pertinentes de la Ley de Sindicatos y orientaciones prácticas sobre las denuncias ante la inspección de trabajo y la defensa de derechos mediante el arbitraje laboral. Se hicieron varias copias y se entregaron al sindicato.
El manual proporcionó a los miembros del comité una base teórica y práctica para defender los derechos de la plantilla. Más adelante se convirtió en su principal herramienta de consulta.
78. El sindicato exige contratos y cotizaciones; la empresa ignora sus demandas
La Federación de Sindicatos del Distrito de Fushan no había intervenido para impulsar la negociación de un convenio colectivo. Por ello, el sindicato de Aoliwei tuvo que recurrir a sus propias fuerzas para exigir a la empresa que respetara los derechos de la plantilla.
El 24 de octubre de 2006, el sindicato entregó formalmente una carta a la empresa. Exigía que, conforme a la Ley del Trabajo y al Reglamento sobre Contratos Laborales de Shandong, firmara contratos escritos con toda la plantilla y abonara íntegramente las cotizaciones al seguro social y al fondo de ahorro para la vivienda.
La empresa ignoró estas demandas legítimas.
Aquella mañana, Wang Xinmei y Yu Huifang fueron al despacho del director general Su para entregarle los documentos. Las recibió con hostilidad y cuestionó su autoridad con impaciencia: «¿Quiénes son ustedes? ¿Qué derecho tienen a exigirme esto? No son más que un sindicato ilegal. No pienso escucharlas. Salgan inmediatamente de mi despacho».
Señalando los papeles, Su continuó: «Miren este documento absurdo que presentan como una propuesta sindical. Ni siquiera lleva un sello oficial. ¿Por qué tendría que creer que es un documento del sindicato?».
Wang Xinmei y Yu Huifang se indignaron. Wang replicó enseguida: «Si nuestro sindicato no es legítimo, ¿por qué hizo que una persona apellidada Xin se presentara cuando elegimos a su responsable?». Su eludió la pregunta.
El encuentro dejó aún más clara la urgencia de obtener un sello oficial. Sin él, la empresa se negaba a reconocer los documentos sindicales, lo que dificultaba la negociación y la defensa de los derechos de la plantilla.
79. Denuncia ante la inspección de trabajo por los contratos y el seguro social
El sindicato de Aoliwei acudió a la inspección de trabajo del distrito de Fushan para denunciar formalmente que la empresa se negaba a firmar contratos y no abonaba las cotizaciones sociales exigidas por la ley.
El funcionario que las recibió, apellidado Shi, respondió que la empresa apenas empezaba a desarrollarse y todavía no podía cumplir todas las normas laborales. Según él, los contratos y la cobertura del seguro social debían implantarse poco a poco.
Wang Xinmei objetó: «Aoliwei no es una empresa recién creada. Empezó a producir en octubre de 2005, hace ya más de un año. No se puede decir que acabe de establecerse».
Shi dijo: «En cualquier caso, no podemos apresurarnos. Hay que avanzar gradualmente. En mi trabajo no puedo matar la gallina para obtener los huevos».
La empresa estaba cometiendo infracciones graves y la inspección debía haber actuado de inmediato. ¿A qué venía hablar de «matar la gallina para obtener los huevos»?
Antes de marcharse, Wang Xinmei afirmó con firmeza que el sindicato había presentado su denuncia conforme a la ley y esperaba que la inspección la tramitara del mismo modo. El sindicato seguiría pendiente del caso y preguntaría por los avances.
A los pocos días de la denuncia, la presión llevó a la empresa a empezar a firmar contratos con parte de la plantilla. Fue un pequeño éxito inicial: la insistencia del sindicato de Aoliwei había conseguido desbloquear la formalización de las relaciones laborales.
80. La empresa vuelve a anunciar el despido de seis representantes de las trabajadoras
El 31 de octubre de 2006, Aoliwei publicó otro aviso que ratificaba el despido de seis representantes de las trabajadoras, entre ellas Liu Meizhen. La repetición de los anuncios mostraba que su postura no se había suavizado: seguía negándose a readmitirlas. El conflicto permanecía estancado, por lo que avanzar en el arbitraje laboral resultaba cada vez más importante.
81. La federación superior se niega a ayudar a obtener el sello oficial
A finales de octubre de 2006, después de que la empresa rechazara los documentos sin sello, Wang Xinmei volvió a contactar con la Federación de Sindicatos del Distrito de Fushan. Le pidió ayuda para tramitar la fabricación del sello oficial del sindicato.
Un responsable apellidado Kong preguntó: «¿Por qué tienen tanta prisa por conseguir un sello sindical?».
Wang Xinmei respondió: «El sindicato tiene capacidad jurídica para actuar de forma independiente. El sello oficial es indispensable para su actividad, su correspondencia y sus negociaciones con otras organizaciones».
Pese a sus argumentos, Kong rechazó esta petición razonable.
La tarde del 7 de noviembre de 2006, la situación seguía bloqueada. Zhang Jun acompañó a Wang Xinmei al departamento de seguridad pública encargado de los sellos oficiales. Llevaron los documentos de constitución del sindicato para consultar el procedimiento.
Tras revisar los papeles, un funcionario indicó que faltaba un documento obligatorio y que, por tanto, aún no podían admitir la solicitud. Así salió a la luz el problema: después de las elecciones y la constitución del sindicato, la federación del distrito no había entregado toda la documentación registral, reteniendo deliberadamente un documento esencial. Esa misma carencia impediría después que el sindicato abriera una cuenta bancaria propia. Hoy nadie recuerda el nombre exacto del documento.
Zhang Jun relató lo ocurrido: la prolongada explotación de las trabajadoras, la difícil huelga con la que habían conseguido crear el sindicato y la visita a Yantai de representantes de la Federación Nacional de Sindicatos de China. Conmovido, el funcionario suspiró y accedió a ayudar: «Dadas las circunstancias, podemos hacer una excepción. Dentro de una semana, traigan toda la documentación sindical al lugar indicado en Yantai para recoger el sello».
82. La empresa se queja a la federación superior y su presidente insulta a Wang Xinmei
El 13 de noviembre de 2006, el sindicato reunió las quejas de la plantilla: el salario de octubre no se había calculado como el de un mes completo de asistencia; las horas extra se organizaban de forma caótica, sin normas claras sobre la jornada; y se despedía a trabajadores por incumplir reglas que nunca se habían comunicado al personal. Ese día, el sindicato presentó una petición escrita para corregir estas prácticas. Sus puntos principales eran los siguientes.
Documento del sindicato de Aoliwei (Yantai) Electronics Co., Ltd.
A la dirección de Aoliwei (Yantai) Electronics Co., Ltd.
Ante las prácticas de gestión que vulneran los derechos legítimos de la plantilla y del sindicato, presentamos las siguientes demandas y solicitamos una respuesta.
1. El 23 de octubre de 2006, nuestro sindicato exigió que la empresa revocara el despido ilegal de seis trabajadoras, entre ellas Liu Meizhen. Sin embargo, el 31 de octubre volvió a anunciar la rescisión de sus contratos, acusándolas de incitar disturbios colectivos y de ausentarse del trabajo. Así, ha calificado de disturbios y absentismo la huelga convocada para constituir un sindicato. Esto vulnera los derechos de las seis trabajadoras y supone una grave provocación contra nuestro sindicato, creado mediante aquella huelga. Exigimos de nuevo que la empresa corrija inmediatamente su error, las readmita cuanto antes y deje de agravar el conflicto.
2. Protestamos enérgicamente contra la decisión de no pagar octubre como un mes completo de asistencia y exigimos el abono íntegro del salario. La huelga de octubre para crear el sindicato no fue ilegal: constituir un sindicato es nuestro derecho. Ya en julio habíamos solicitado su creación, pero la empresa se negó ilegalmente. Seguimos intentándolo hasta la víspera de la huelga. Solo las negativas reiteradas nos dejaron sin otra alternativa que parar. La responsabilidad corresponde a la empresa, que no puede utilizar estos hechos para vulnerar nuevamente nuestros derechos. Exigimos el pago íntegro de octubre y advertimos formalmente de que la empresa será responsable de todas las consecuencias de su negativa.
3. Siempre que en adelante sea necesario realizar horas extra, la empresa deberá negociar primero con nuestro sindicato, conforme a la ley. Es un procedimiento legalmente exigido.
4. La jornada empieza demasiado pronto: hay que estar en el puesto de trabajo a las 7:15 de la mañana. Ha llegado el invierno, con días más cortos y noches más largas, y el horario actual dificulta la vida de toda la plantilla. Pedimos que la entrada se retrase media hora.
5. Las normas de la empresa deben publicarse cuanto antes para que toda la plantilla conozca los requisitos y pueda cumplirlos.
Nuestro sindicato y la empresa comparten los mismos intereses fundamentales. Por ello, esperamos sinceramente que la empresa comprenda y apoye la labor sindical y acepte nuestras propuestas. Confiamos en recibir una respuesta oportuna sobre estas cuestiones.
Presidenta del sindicato: Wang Xinmei
13 de noviembre de 2006
Al recibir el documento, la empresa lo remitió inmediatamente a la Federación de Sindicatos del Distrito de Fushan, quejándose de que el sindicato de Aoliwei interfería sin motivo en su gestión y funcionamiento normales.
Unos días después, el presidente de la federación del distrito, apellidado Liu, llamó por la mañana al sindicato y convocó a los cinco miembros del comité a una reunión. Wang Xinmei había pedido permiso para regresar a su localidad de origen y no pudo asistir.
Al comenzar la reunión, Liu gritó furioso a los activistas sindicales: «¡Esto es un disparate! ¡Hay que tener atrevimiento! Nunca he oído que un sindicato se atreva a plantear estas exigencias a una empresa».
La reprimenda repentina y severa asustó a los cuatro miembros del comité. Sin Wang Xinmei para conducir la conversación, se sentían inseguros.
Liu resopló, arrojó con fuerza el documento sobre la mesa y pronunció unas palabras que ni Wang Xinmei ni el sindicato olvidarían: «¡Miren a esa necia de Wang Xinmei! ¡Esa idiota! ¡Solo a ella se le ocurre hacer semejante estupidez!».
La humillación pública quedó grabada en la memoria de los miembros del sindicato de Aoliwei. Mostró con claridad que la federación superior no solo dejaba de apoyar la defensa de los derechos de la plantilla: obstaculizaba a cada paso la actividad legal del sindicato.
Fuente: Shengeng Ji / LaborInfo
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