La ofensiva contra el plan de salud, reiteradamente presentado por Caixa en las negociaciones y que nuestro propio sindicato intentaba empujarnos a aceptar a la fuerza, profundizaría la desigualdad entre los compañeros pre y post-2018, compañeros activos y jubilados y, principalmente, implicaría una pérdida salarial para quienes tienen a su familia en el plan, afectando principalmente a las mujeres. Ante esto, al amenazar nuestro derecho a la salud y el de nuestras familias, trazamos con nuestra fuerza una línea roja.

Y con ello, los bancarios fueron parte activa en la construcción de la huelga, así como los jóvenes de TI recién llegados, que junto al conjunto de la categoría percibieron que, al no poder acceder al sistema, quienes hacen el lucro y garantizan el servicio a la población, quienes garantizan el funcionamiento de los sistemas "automáticos", etc.

Cada mejora que obtuvimos en relación con la primera propuesta se debe única y exclusivamente a nuestra lucha. Avanzamos y derrotamos más de una vez al fatalismo de las "trompetas del apocalipsis" propagadas por la dirección sindical. Y logramos mantener la huelga incluso cuando esa dirección colaboró activamente con la operación de desmonte perpetrada por la empresa y luego por la medida cautelar del TST. Ahora esa misma dirección aún intenta llevarse los laureles, pero no van a conseguir borrar el hecho de que los bancarios asumieron esta huelga como propia, y no como algo del sindicato.

El trabajo bancario está en transformación, y la huelga, en manos de los trabajadores, también

Antes de la paralización bancaria nacional de 24 horas, el día 20 de agosto, era moneda corriente la idea de que una huelga bancaria quizás ya no fuera posible. Los bancos, e incluso la dirección del sindicato, intentaban hacernos creer que no habría más espacio para que nuestra fuerza colectiva se expresara en medio del trabajo remoto y el avance de la digitalización.

Esa huelga mostró, sin embargo, que los trabajadores pueden apropiarse de ese carácter "híbrido", unificando lo que las nuevas formas del trabajo bancario intentan dividir, lo que alcanzó una fuerte combinación entre las redes, los lugares de trabajo e incluso las calles. Los grupos de WhatsApp, que en la conducción del banco son instrumentos de control de nuestro tiempo, durante la huelga se convirtieron en reuniones permanentes de los empleados. La votación digital, al hacer el voto secreto, permitió que incluso sectores gerenciales pudieran manifestar su conciencia.

Por otro lado, equipos de trabajo que no se encontraban o ni siquiera se conocían, lograron unirse en torno a intereses comunes. La huelga fue un momento de superación de la atomización impuesta por el trabajo digitalizado y por el teletrabajo. Ese tipo de "democracia" experimentada a través de estas herramientas digitales permitió que en el momento de necesidad la categoría bancaria se viera como parte de la misma voluntad colectiva y, al mismo tiempo, desmascarara en tiempo real las mentiras de la empresa y del sindicato. Pero también nos encontramos con los límites de las herramientas digitales, porque volvemos a ver la importancia de reunirnos en nuestros lugares de trabajo, de reconocer entre nosotros la dimensión de nuestra insatisfacción y, con ello, la necesidad de luchar por asambleas e más iniciativas presenciales, bloqueadas por el sindicato.

Al mostrar nuestra fuerza en las calles, buscamos la unidad con otras categorías, como la de Correos, buscamos dialogar con la población a través, por ejemplo, de la iniciativa de distribuir una carta a la población elaborada por los compañeros que construyeron durante la huelga un comité base de São Joaquim. Con ello, el apoyo que encontramos en los lugares de trabajo, en las calles, de los contratistas al comercio, mostró que nuestra lucha conversa con las grandes demandas de la clase trabajadora, como el fin de la escala 6x1. Una serie de experiencias que, si encontraran algún eco en las propias direcciones de los principales sindicatos del país, podrían haber sido un factor para movilizar a nuestra clase en conjunto.

Lo nuevo siempre llega: fortalecer la democracia de base y la auto-organización

Lo que no fue novedad en esta huelga es que para enfrentar a la dirección del banco tuvimos que enfrentar también a la dirección del sindicato y de Contraf/CUT, que quería a toda costa enterrar nuestra huelga, sembrando confusión y terrorismo, omitiendo información de las asambleas, bloqueando el desarrollo de la lucha y la unidad con otras categorías, sin hablar de la negativa a organizar en el día a día la fuerza de nuestra huelga en un comando de huelga representativo.

Pero si logramos derrotar a la dirección del sindicato una y otra vez en las principales bases de todo el país, ¿qué faltó para que tomáramos efectivamente la huelga en nuestras manos?
Votar y participar con peso en las asambleas, asistir a los actos, organizar grupos en las redes de cada agencia y sector, son iniciativas fundamentales, pero para que los bancarios y bancos pudieran determinar los rumbos de su propia lucha y exigir asiento en las negociaciones, faltó la organización de un comando de huelga democrático, con representantes de base de diversas unidades.

Las experiencias de democracia base de esta huelga, como fue la formación del Comité Base São Joaquim, y hasta la votación de una comisión de representantes en un acto en Av. Paulista, apuntan a potencialidades, y también límites.

El comité de la São Joaquim surgió de una demanda de organizar un grupo de whatsapp para no perder el contacto durante la huelga y marcar encuentros presenciales frente a nuestro lugar de trabajo. La participación activa de colegas de varias unidades del edificio fue un terreno fértil para surgir diversas ideas para dinamizar y fortalecer la huelga, como actos para exigir al sindicato poner su estructura al servicio de las propuestas de la base. Así como, junto con la oposición sindical de SP, votamos también una Comisión de Representantes para exigir participar en las negociaciones.

E aquí, hacemos un debate con sectores de la oposición bancaria en SP que acabaron limitando ese papel, porque la Comisión fue votada a principio con el objetivo de acompañar las negociaciones. Esa votación era un enorme punto de apoyo para que una voz alternativa, vinda da base, se levantara y asumiera el papel de transformar en fuerza de movilización efectiva la enorme insatisfacción de la huelga. Desarrollar los organismos de base y auto organización es algo que debemos valorizar al máximo si queremos que se desarrolle toda potencialidad de los trabajadores. Esa Comisión de Representantes podría haber servido como un ejemplo a ser seguido nacionalmente y fortalecido la coordinación de toda categoría.

Lo que se consiguió organizar en torno a la formación y actuación del Comité Base da São Joaquim es un pequeño ejemplo de cómo podría haber funcionado efectivamente el Comité de representantes, organizando reuniones y encuentros en cada edificio y regiones de la ciudad, coordinando el día a día de la huelga y exigiendo y presionando al sindicato a respetar la voluntad de la base. Además,

Refundar la oposición bancaria de São Paulo en la lucha por la retomada del sindicato para las manos de los bancários

Escribimos este texto justo después del resultado del 1º turno de las elecciones y, por las profundas transformaciones en curso, la única certeza que podemos tener es que el futuro político del país será conturbado y, así como en nuestra huelga, solo podemos contar con nuestra fuerza y nuestra organización.

La huelga bancaria de 2026 puso de manera gritante la contradicción de tener un sindicato que juega en el equipo del enemigo de clase, rompiendo la unidad de nuestra categoría justo al inicio de la campaña, en que nuestros colegas del BB y de los bancos privados no pudieron estar en la huelga junto con nosotros para luchar por más que el irrisorio "aumento" propuesto por Fenaban, o incluso por el plan de salud que para los colegas del BB también es una bomba reloj.

Como oposición queremos un sindicato en que la base pueda expresarse, con espacios de discusión, comités en cada edificio y región, y no más votaciones cerradas donde solo entran las opciones que el sindicato permite. Además, que las iniciativas de organización de la categoría puedan ocurrir cotidianamente, y no solo en períodos de campaña salarial o elecciones, aunque defendemos que sea clave organizar una fuerte lista de oposición para las próximas elecciones sindicales. Una serie de reflexiones que son parte de garantizar que el sindicato esté al lado de los bancários y no fortaleciendo la República de banqueros, que el caso Master ayudó a escancarar.

La experiencia de esta huelga muestra el potencial de la construcción a partir de cada lugar de trabajo, partiendo de la voluntad de la base y conectándose con demandas importantes de nuestra clase y la población. Y creemos que es así como debe ser construida la oposición de la cual necesitamos, en combate al corporativismo, en defensa de la unidad de toda la categoría, y con cada sector de la clase trabajadora en la lucha contra la misoginia, el machismo, racismo, apoyándonos en la posición estratégica de nuestra categoría para levantar las banderas de toda la población pobre y trabajadora. Llamamos a cada bancária y cada bancário que están de acuerdo con nosotros a organizarnos juntos la lucha por la democracia y por la retomada de nuestro sindicato.