Tras prolongadas disputas sobre el presupuesto de 2027, el Gobierno de Jetten ha retirado los recortes previstos en protección social. Se reabre así el «modelo pólder»: negociaciones tripartitas entre Gobierno, empresarios y sindicatos. Todos celebran volver a hablar, pero apenas se tantean con cautela. Los resultados tardarán y no se vislumbra una perspectiva prometedora. El domingo 4 de octubre, el ministro de Asuntos Sociales y Empleo, Vijlbrief, abrió el debate mostrando en el programa Buitenhof el Acuerdo de Wassenaar: dos páginas escritas hace casi 44 años.
¿Se repetirá la historia? Las décadas neoliberales han causado tanto daño que repetirlas sería desastroso. Wassenaar fue un símbolo. A principios de los ochenta coincidían una grave crisis, con tipos de interés altos y desempleo creciente, y un Estado del bienestar que el nuevo neoliberalismo veía como una carga. El número de personas con prestaciones por incapacidad había aumentado hasta unas 711.000 en 1982. Los neoliberales no querían financiarlas y culpaban a sus beneficiarios: «Quien quiere trabajar puede hacerlo». El estribillo sigue vivo.
Corrección editorial: El original neerlandés sitúa más de un millón de beneficiarios de la WAO a principios de los ochenta. CBS registra unas 711.000 personas en el conjunto de prestaciones por incapacidad en 1982. Datos históricos de CBS
Un balance de fracaso
Hoy los problemas sociales y económicos vuelven a ser graves. El panorama es sombrío: suben los intereses, falta inversión, las infraestructuras se deterioran, la energía se vuelve inasequible y amenazan guerras. Los Países Bajos y Europa están en una situación difícil.
El autor distingue entre dos términos neerlandeses: verzorgingsstaat, que pone el acento en el cuidado y la protección social, y welvaartsstaat, centrado en la prosperidad. Antes de Wassenaar, la socialdemocracia había ayudado a conservar el Estado del bienestar relativamente intacto. El neoliberalismo, apoyado por esa misma socialdemocracia, lo recortó hasta los huesos y restringió las prestaciones. El Gobierno minoritario de orientación liberal en lo económico, ya sin los socialdemócratas, comprende que seguir desmantelándolo agravaría los problemas. Ha retrocedido en los recortes. ¿Abre eso una nueva perspectiva para la concertación tripartita?

El sector empresarial pone trabas al Gobierno y a los sindicatos.
Foto que acompaña al artículo de Hidde Boersma y Floris Kreiken (Info) - De Groene Amsterdammer, 7 de octubre de 2026.
Comisión Wagner
En No Nonsense, Merijn Oudenampsen sostiene que el giro decisivo fue el informe de la Comisión Wagner, no Wassenaar. Véanse la referencia 1 y el material complementario. Sus propuestas centrales eran:
- Reindustrialización: romper la espiral descendente mediante el impulso a una industria manufacturera fuerte y al libre mercado.
- Moderación salarial: recuperar la competitividad de las empresas neerlandesas.
- Recortes y un Estado más pequeño: reducir el déficit y la carga fiscal general para dejar más espacio a las empresas.
La solución prometida por el informe era el crecimiento económico. ¿Qué ocurrió? Se desmanteló el Estado del bienestar, mientras el crecimiento y el libre mercado no trajeron la recuperación. Empeoraron los problemas ambientales, de vivienda y de sanidad, así como la exclusión social.
Informe Wennink
Cuarenta y cuatro años después vuelve el enfoque de Wagner bajo la forma del informe Wennink, acogido por el Gobierno de Jetten. Los socialdemócratas han dejado paso a D66 y el liberalismo económico domina un Ejecutivo minoritario. Sus propuestas se recogen en el material complementario:
- Crecimiento: los Países Bajos se encaminan hacia tasas estructurales inferiores al 1 % anual; el informe Wennink propone un crecimiento sostenido del 1,5–2 % para mantener la prosperidad y los servicios públicos.
- Inversión: movilizar entre 151.000 y 187.000 millones de euros adicionales hasta 2035, principalmente de origen privado, con el Estado creando las condiciones financieras, institucionales y materiales necesarias. Corrección editorial: El original confunde el intervalo con un total y su componente privado. El objetivo de crecimiento y las cifras de inversión se han ajustado al propio informe. Informe Wennink, parte III
- Cuatro áreas prioritarias: digitalización e inteligencia artificial; seguridad y resiliencia; energía y tecnología climática; ciencias de la vida y biotecnología. Las ciencias de la vida estudian los organismos vivos, como personas, animales, plantas y microorganismos.
Wennink se diferencia poco de Wagner: el crecimiento sigue en el centro, junto con la competitividad y el predominio privado. Persiste la ilusión de que las migajas del crecimiento bastarán para todos, pero acabará en decepción y problemas sociales más profundos. La industria como fuente de empleo masivo queda prácticamente descartada. El parecido implica que cualquier acuerdo sindical hará la misma concesión: más desmantelamiento del Estado del bienestar en lugar de reconstruirlo.
El Estado vaciado
En los Países Bajos persiste una confianza considerable en el Gobierno, la democracia y la función social del Estado. Pero cada vez se cuestiona más si está justificada. Oudenampsen utiliza la idea de un «Estado vaciado», abordada en el anterior artículo de Massop, El Estado vaciado y el movimiento obrero. Investigadores de otros países, entre ellos Mariana Mazzucato, llegan a conclusiones similares: numerosas funciones públicas nacionales, provinciales y locales han sido privatizadas o externalizadas. Véase la referencia 2.
La sanidad es el ejemplo más claro. Tras desaparecer el antiguo sistema de cajas de enfermedad, las aseguradoras gestionan la asistencia neerlandesa. No solo controlan los costes: deciden qué atención se reembolsa. El criterio deja de ser la necesidad física o mental de las personas. Un enfoque equivocado eleva los gastos y sustituye el cuidado por la prevención de supuestos abusos. Empresas guiadas por el beneficio deciden quién recibe qué asistencia. El Estado paga mientras ellas ganan dinero. La ayuda para el seguro médico apenas tapa los huecos más urgentes: resulta insuficiente y contraproducente, como demuestra la experiencia de las ayudas al cuidado infantil.
Privatización
La introducción de mecanismos de mercado en los servicios públicos es una tendencia internacional. El autor cita el Servicio Nacional de Salud de Inglaterra (NHS), al que describe como «completamente privatizado». El enfoque neoliberal afecta al trabajo, la sanidad, la vivienda, la educación, la energía, la radiodifusión, la protección social y las infraestructuras. Por todas partes aparecen privatizaciones, retirada del Estado y graves problemas sociales.
Nota de la redacción: La afirmación del original de que el NHS está «completamente privatizado» es inexacta. Sigue siendo un servicio nacional de financiación pública, aunque entidades privadas prestan parte de la atención. Véase la Constitución del NHS para Inglaterra.
El resultado es el deterioro de la democracia. El mercado domina la forma de pensar y actuar del Gobierno. Las empresas, el capital, no solo observan a los responsables políticos: marcan la pauta. Lo mismo ocurre con la concertación. Se busca crecimiento mediante inversiones, pero en mecanismos de mercado y no en personas, aumentando la exclusión y la desigualdad. El Estado del bienestar está demasiado desmantelado para una simple reparación. Sí es posible reconstruir lo público, empezando por el clima y la protección social, pero hace falta otro enfoque y mucha menos confianza en la concertación.
Los sindicatos son grandes asociaciones de afiliados con un potencial democrático excepcional. El expresidente de la FNV, Tuur Elzinga, llega a una conclusión similar en Democraten aller landen, verenigt u («Demócratas de todos los países, uníos»; referencia 3). Aunque debilitado, el movimiento obrero sigue siendo la mayor organización de afiliación de los Países Bajos. Necesita renovarse democráticamente:
- Mirar la concertación con escepticismo: hay más que perder que ganar. El Acuerdo de Wassenaar que Vijlbrief exhibe con orgullo solo trajo problemas. Hilary Cottam sostiene que las propias personas deben organizar la protección social mediante un cambio radical. Véanse el material complementario y la referencia 4.
- Construir un movimiento obrero amplio que aborde los numerosos asuntos públicos en juego, más allá del empleo (referencia 5). La gente sufre los servicios privatizados. El desmantelamiento de la protección social es una razón central para luchar y quienes aún no lo padecen deben actuar solidariamente para impedirlo. Todos los sectores sindicales deben comprometerse con su reconstrucción, encabezada por el sindicato. No se trata simplemente de aportar más dinero: hace falta organizar los servicios de una forma radicalmente distinta, como propone Cottam.
- Colaborar con los movimientos climático, pacifista, feminista y otros, en vez de obstaculizar su trabajo.
- Aplicar el mismo principio dentro del sindicato. Los sectores deben actuar juntos, especialmente en los conflictos, en lugar de disputarse los puestos del consejo sindical. La organización debe volver a pertenecer a sus afiliados y estar dirigida por ellos, ser más democrática y activa.
- Afiliarse y asumir responsabilidades para defender intereses sociales y ecológicos. «Todo el poder para los afiliados activos», afirma Foppe de Haan (referencia 6).
Las sedes sindicales están hoy casi vacías. Sin embargo, un viernes por la tarde se reunieron en Soest más de cuarenta personas mayores para debatir «La economía silenciosa»: los ricos se enriquecen enormemente y los pobres lo tienen cada vez más difícil. Fue una velada inspiradora y un ejemplo para el sindicalismo.
Referencias
Se conservan los títulos originales. Las traducciones entre corchetes son orientativas; los datos bibliográficos se han comprobado y corregido.
[1]
Merijn Oudenampsen (2026). No Nonsense: A History of the Dutch Neoliberal Turn [Sin rodeos: historia del giro neoliberal neerlandés]. Verso.
Bram Mellink, Merijn Oudenampsen (2022). Neoliberalisme: Een Nederlandse geschiedenis [Neoliberalismo: una historia neerlandesa]. Boom.
[2]
Mariana Mazzucato (2015). De ondernemende staat [El Estado emprendedor; edición neerlandesa en rústica enlazada]. Nieuw Amsterdam.
Mariana Mazzucato (2018). De waarde van alles [El valor de todo]. Nieuw Amsterdam.
Mariana Mazzucato, Rosie Collington (2023). De consultancy industrie [La industria de la consultoría]. Nieuw Amsterdam.
[3]
Tuur Elzinga (2024). Democraten aller landen, verenigt u [Demócratas de todos los países, uníos]. Bot Uitgevers.
[4]
Hilary Cottam (2018). Radical Help: How We Can Remake the Relationships Between Us and Revolutionise the Welfare State [Ayuda radical: cómo reconstruir nuestras relaciones y transformar el Estado del bienestar]. Virago.
[5]
Jan Verhagen (2022). De ‘brede vakbeweging’: een vakbondshistorische terugblik [El movimiento obrero amplio: una retrospectiva histórica]. VHV.
[6]
Foppe de Haan (2026). Waar komt vakbondsmacht vandaan? [¿De dónde viene el poder sindical?]. Solidariteit.
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